Es el ajuste más importante de todos. Decide el tamaño de cada operación, y el tamaño decide si sobrevives a una mala racha.
Porcentaje del saldo. Arriesgas un % de la cuenta en cada señal y el lote se calcula solo a partir de la distancia al stop. Es la opción recomendada: se adapta cuando la cuenta crece y, sobre todo, cuando encoge.
Dinero fijo. Arriesgas siempre la misma cantidad, por ejemplo 20 $. Útil si quieres un número mental estable. Ojo: no se reduce solo cuando pierdes.
Lote fijo. Siempre el mismo volumen, pase lo que pase. Es la más peligrosa: el riesgo real cambia con cada señal, porque una con el stop a 50 puntos y otra con el stop a 500 no arriesgan lo mismo con el mismo lote. Úsala solo si sabes por qué la quieres.
Con un 1 %, diez fallos seguidos te dejan cerca del 90 % de la cuenta. Con un 5 %, en la mitad. Las rachas de siete u ocho fallos son normales en cualquier estrategia, y llegan.
Si no tienes un motivo para otra cosa, 1 % o menos.
Cada terminal tiene su propia cuenta y su propio saldo. El mismo canal, con el mismo porcentaje, abre lotes distintos en cada uno. Es lo correcto.
Sin stop no hay distancia, y sin distancia no hay forma de calcular el lote por riesgo. Puedes decidir que se descarte la señal o que se use un stop tuyo por defecto: ver Stop y objetivos.
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