Un canal es una fuente de señales: cualquier canal o grupo de Telegram al que tú tengas acceso.
En Fuentes → Añadir, verás la lista de chats que ya sigues. Marca los que quieras. Todos entran en modo sombra: se leen y se evalúan, pero no mandan nada a tu cuenta.
En el plan Sombra puedes tener tres a la vez. En Copier y en Copier Pro, todos los que quieras.
Cada fuente tiene un botón para leer lo que el canal ya publicó. Es la forma más rápida de saber si vale la pena: en vez de esperar un mes, se leen los mensajes de las últimas semanas y se evalúan igual que si hubieran llegado en vivo.
Nada del histórico se ejecuta nunca, ni aunque el canal esté en activa. Es una regla del sistema, no un ajuste que puedas cambiar.
Al entrar en una fuente verás su línea de tiempo —cuándo empezó la sombra, cuántas señales lleva, cuándo empezó a copiar de verdad—, su actividad de los últimos catorce días y sus últimas señales con el desenlace de cada una.
Cuando los números te convenzan, en el panel del canal cambias el modo de sombra a activa. A partir de ese momento las señales nuevas van a tu cuenta.
Las que ya estaban en sombra se quedan en sombra: no se abre nada retroactivamente.
Quitar un canal deja de leerlo, pero no cierra lo que ya esté abierto. Si quieres salir de esas posiciones, ciérralas tú en MetaTrader.
Escríbenos por el bot y lo lee una persona. Cuéntanos qué esperabas y qué pasó.
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