Para leer canales de terceros hace falta una sesión de usuario. Los bots de Telegram no pueden hacerlo: solo ven los chats donde están añadidos, y a un canal de señales de otro no te lo dejan añadir.
Por eso, al conectar tu Telegram se guarda una sesión cifrada en nuestro servidor.
Solo dos cosas:
Nada más. No enviamos mensajes en tu nombre, no leemos tus conversaciones privadas, no accedemos a tus contactos y no publicamos nada.
Desde la aplicación del bot, en Telegram → Conectar. Se te pide el número con el que usas Telegram, llega un código a tu propio Telegram y lo escribes. Si tienes verificación en dos pasos, también la contraseña de esa verificación, que no se guarda: solo sirve para abrir la sesión en ese momento.
Para que no tengas que volver a iniciar sesión cada vez que abres la aplicación o llega una señal. Si hubiera que reconectar a mano, el copiador no serviría de nada mientras duermes.
Cuando quieras, de dos formas: desde la propia aplicación, o desde Telegram → Ajustes → Dispositivos, cerrando la sesión de ahí. En ambos casos desaparece de nuestro servidor y el copiador deja de leer. Ver Cerrar la sesión.
Escríbenos por el bot y lo lee una persona. Cuéntanos qué esperabas y qué pasó.
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